Descripción

Trayectoria Profesional del Proponente Licenciado en Artes Escénicas con una sólida y reconocida trayectoria de 28 años de incansable labor creativa, pedagógica y de gestión cultural en la región cunditolimense. Su ejercicio profesional se ha caracterizado por un profundo compromiso con la descentralización del arte y la democratización del acceso a la cultura, consolidándose como un referente en los procesos de educación artística, formación de públicos y salvaguardia del patrimonio inmaterial en los departamentos de Tolima y Cundinamarca. A lo largo de casi tres décadas de experiencia, ha liderado con éxito procesos formativos y de pedagogía de la sensibilidad en diversas instituciones de educación primaria y secundaria de la región, diseñando currículos artísticos adaptados a los contextos locales y las realidades sociales del territorio ribereño. Su enfoque metodológico ha priorizado el uso de las artes escénicas como herramientas de cohesión social, resolución pacífica de conflictos, resiliencia comunitaria y reconstrucción de la memoria histórica en las aulas de clase. Como creador cultural e investigador del territorio, su práctica artística se destaca por la exploración de las estéticas situadas y los lenguajes contemporáneos del performance y el espacio, vinculando los hitos urbanos, históricos e industriales de la región —como la infraestructura férrea del Alto Magdalena— con las narrativas identitarias de las comunidades. Su experiencia abarca la dirección teatral, la dramaturgia infantil, juvenil y comunitaria, manualidades danza folklorica colombiana, y la participación en gestión de proyectos de activación cultural que buscan la apropiación social del patrimonio. Esta vasta experiencia técnico-pedagógica y su permanente arraigo en la región cunditolimense le otorgan el respaldo idóneo para liderar y sustentar propuestas de conservación, valoración e intervención artística sobre los bienes de interés cultural del territorio. Reseña de Valoración Patrimonial: El Puente Férreo como Escenario de la Memoria y la Identidad TolimensePor: Licenciado en Artes Escénicas y Creador CulturalDesde la perspectiva de la creación cultural y el análisis de los lenguajes del espacio, el Puente Férreo entre Flandes y Girardot trasciende por completo su definición como una mera infraestructura de ingeniería civil o un vestigio industrial del siglo XX. Esta imponente estructura de acero remachado, se erige ante la mirada contemporánea como una monumental locación performativa, el puente es «performativo» porque su sola presencia física activa, genera y moldea los comportamientos, la identidad y los recuerdos de la gente a su alrededor. un sobrecogedor dispositivo escénico de 466 metros que suspende el tiempo y dialoga de manera dramática con el paisaje natural del río Magdalena. Su escala colosal, la rigidez rítmica de su entramado metálico y su potente carga simbólica configuran una atmósfera espacial única, capaz de evocar la memoria colectiva y conmover al espectador a través de su pura presencia. Para mi como un creador cultural, el valor excepcional de este bien radica en su naturaleza como un teatro vivo de la historia. El puente no es un monumento inerte; es una arquitectura performática que durante décadas coreografió el movimiento de locomotoras, mercancías, viajeros y comunidades ribereñas, convirtiéndose en el gran portal de entrada e integración cultural del Tolima. Es una «locación performática» porque visualmente funciona como un escenario excepcional, un decorado imponente o un espacio ideal para hacer arte vivo, oralidad, teatro o danza. Su visualidad industrial y su emplazamiento geográfico generan un fuerte sentido de arraigo y una experiencia estética de lo sublime, donde la audacia del diseño humano confronta la inmensidad del paisaje fluvial. Esta doble cualidad lo sitúa como un recurso invaluable para el desarrollo de proyectos artísticos situados (site-specific), la activación de narrativas orales y la dinamización de la memoria histórica regional a través del arte corporal y espacial. Por lo tanto, mas allá de ser una locación adicional en un catalogo o un item añadido a una inerte hoja de excel por lo que es crucial su declaratoria como Bien de Interés Cultural por parte de la Gobernación del Tolima, es un paso imperativo no solo para su salvaguardia física, sino para la validación de sus valores estéticos y simbólicos. Proteger este viaducto es asegurar la permanencia de un escenario de identidad territorial insustituible. Permitirá que el desuso ferroviario se reconvierta en un eje de apropiación social y de activación artística, transformando una reliquia del pasado en un laboratorio de creación y memoria viva para las nuevas generaciones de tolimenses. El Puente Férreo no es solo una armadura de acero de 1.500 toneladas que cruza el agua; es el lazo histórico que unió los caminos de hierro de Colombia. Su protección institucional es un acto de justicia con la memoria histórica del Tolima. El Puente Férreo Flandes, cumple rigurosamente con los criterios de valoración patrimonial exigidos por la normativa nacional. En primer lugar, posee una alta Representatividad y Antigüedad, al ser un testimonio físico excepcional de 1930 que materializa la modernización y la «edad de oro» de los ferrocarriles nacionales, interconectando el comercio de centro del país con los mercados internacionales del océano pacífico. Su Autoría está plenamente respaldada por la firma británica Sir W.G. Armstrong Whitworth & Company Limited, lo que garantiza un diseño de ingeniería de vanguardia para la época, dotando a la estructura de una Calidad Estética e industrial que define el paisaje cultural del Alto Magdalena. Asimismo, el bien demuestra una sólida Autenticidad e Integridad, ya que mantiene sus materiales, diseño y estructura de acero remachado sin alteraciones drásticas que desdibujen su concepción original, constituyendo un documento tecnológico invaluable para la historia de la ingeniería en Colombia. Finalmente, su mayor fortaleza radica en su Significado Cultural y Apropiación Social; la estructura trasciende su antigua función logística para consolidarse como el hito de identidad urbana, memoria colectiva y arraigo comunitario más importante para los habitantes de Flandes y el departamento del Tolima. Criterios específicos aplicados al Puente Férreo Flandes – 1. Antigüedad y Representatividad Criterio Técnico: Determina la época de construcción y su relevancia como testimonio de una era específica. Aplicación al Puente: Inaugurado en 1930, el puente tiene casi un siglo de existencia. Es el máximo exponente regional de la «época de oro» del sistema ferroviario en Colombia y del periodo de modernización de la infraestructura nacional de principios del siglo XX. Representa la transición de la Colombia rural e incomunicada hacia un modelo de desarrollo agroexportador conectado al mercado mundial. 2. Autoría y Calidad Estética (Valores Arquitectónicos y de Ingeniería) Criterio Técnico: Examina el prestigio de sus creadores y la excelencia de sus características formales y técnicas. Su diseño y fabricación de los mismos creadores del icónico puente de Londres reconocidos mundialmente por obras de altísima complejidad técnica en la era del acero remachado. Estéticamente, su imponente silueta industrial de 466.30 metros de longitud genera un diálogo paisajístico único con el río Magdalena, convirtiéndolo en un hito visual indiscutible y un referente de la arquitectura del hierro en el interior del país. 3 . Autenticidad e Integridad: Aprciemos el grado de conservación de sus materiales originales, su diseño original y la permanencia de la estructura completa en su emplazamiento original. A pesar del cese de las operaciones del tren y del paso del tiempo, el puente conserva un altísimo grado de integridad estructural. Sus componentes de acero remachado, sus apoyos y su trazado original no han sufrido modificaciones drásticas que alteren su esencia histórica. Esto permite una lectura clara de su funcionamiento de ingeniería original, cumpliendo con el rigor de fidelidad histórica que exigen los comités de patrimonio. 4. Constitución del Bien (Valor Científico y Tecnológico) los materiales, las técnicas constructivas y los conocimientos tecnológicos empleados en su construcción .: El viaducto es un «aula abierta» de la ingeniería metalúrgica de la primera mitad del siglo XX. El uso masivo de perfiles de acero ensamblados mediante roblones o remaches al caliente testimonia una técnica constructiva hoy en desuso, lo que le otorga un valor científico invaluable para la historia de la construcción y la tecnología en Colombia. 5. Contexto Ambiental y Urbano : Relación del bien con su entorno físico, el paisaje y su papel en el ordenamiento del territorio.: El puente es el eje articulador y el elemento que dio origen al desarrollo urbano moderno de Flandes, consolidándolo como puerta de oro del Tolima, su presencia física define el paisaje cultural ribereño del Alto Magdalena, fusionando la naturaleza del río con la monumentalidad de la obra humana. 6. Significado Cultural y Valor Simbólico (Apropiación Social): El reconocimiento y la valoración que la comunidad actual le otorga al bien como parte de su identidad.: Este es el criterio más fuerte para los comités contemporáneos. El puente no es percibido por la comunidad local como una ruina industrial, sino como el símbolo identitario de la región. Vive en la memoria colectiva a través de relatos orales, la tradición de los trabajadores ferroviarios y es un punto de encuentro social y de arraigo cultural para los habitantes de ambos lados del río.